5ºPrimaria

SEMANA DEL 15 AL 19 DE JUNIO DE 2020

CARTA DE FIN DE CURSO

Sabemos que no son tiempos fáciles, que muchas veces la realidad nos abruma, y que las respuestas que esperamos no llegan. Pero también estamos seguros de que el motor para que todo esto mejore se encuentra en cada uno de nosotros, cada uno con su luz propia.

El curso 2019/2020 ha terminado, y estamos convencidos que poco a poco, con esfuerzo, trabajo y dedicación, construiremos una mejor educación para todos.  ¡Bienvenidos a brillar!

Me gustaría deciros que estoy realmente agradecida a toda la comunidad educativa, por todo vuestro trabajo, esfuerzo y motivación, porque no hay nada que me haga más feliz. Para despedirme, me gustaría compartir con todos vosotros, este cuento maravilloso.

La seño Nuria

BRILLAR CON LUZ PROPIA


Cada vez que la noche caía y cuando el cielo se volvía oscuro, un grupo de luciérnagas salían a volar y, mientras jugaban, mostraban sus maravillosos destellos de luz. Pero en el entre todas las luciérnagas había una muy pequeña que prefería esconderse en el hueco de un árbol mientras las demás se divertían.


El comportamiento de la pequeña desconcertaba y preocupaba a sus compañeras pero, a pesar de que insistían, no lograban que cambiara de actitud.


Una noche, cuando todas habían salido a volar, la luciérnaga mayor se acercó a la pequeña y pregunto:


– ¿Qué te ocurre? ¿Por qué no salís y disfrutas con nosotras?


– Lo que pasa es que yo nunca voy a brillar tanto como la luna. Ella es majestuosa, y su destello puede verse a millones de kilómetros, mientras que mi luz es tan tenue que apenas parece una chispita –le contesto la pequeña.


– Tu problema es que al quedarte encerrada, no pudiste aprender algo importante. La luna no brilla siempre igual. Algunas noches no se la ve inmensa y parece un disco de plata en el cielo, pero otras pareciera que prefiere esconderse entre las nubes y desaparecer. Algunas veces crece y en otras oportunidades se hace diminuta, pero ella siempre se siente orgullosa de poder brillar, gracias a su amigo el sol –le replicó su amiga.


La pequeña luciérnaga empezó a batir sus alas y decidió salir a volar, porque al escuchar a su compañera, aprendió que todos somos diferentes y que lo importante es poder brillar con LUZ PROPIA.

OS DESEO UNAS FELICES VACACIONES

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